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Watering

Riega tu Calatea cuando la primera pulgada del sustrato empiece a secarse, lo que suele ocurrir cada cinco a siete días durante la temporada de crecimiento. La Calatea prefiere un sustrato uniformemente húmedo y responde a la sequía rizando y resecando los bordes de sus hojas. Esta planta es sensible a la acumulación de minerales, así que riega tu Calatea con agua filtrada, destilada o de lluvia reposada en lugar de agua dura del grifo. Reduce el riego de la Calatea en invierno a más o menos cada diez a catorce días, dejando que la superficie se seque un poco más entre riegos. Nunca dejes la Calatea en un plato con agua estancada, porque las raíces encharcadas provocan pudrición.

Light

Coloca tu Calatea con luz brillante e indirecta, por ejemplo a un metro de una ventana orientada al este o al norte. El sol directo del mediodía quema la Calatea y destiñe los dibujos de sus hojas estampadas. La Calatea también tolera la luz media, aunque su crecimiento se ralentiza y su variegación se vuelve menos marcada en rincones oscuros. Si las hojas de tu Calatea se ven pálidas o los tallos se estiran hacia la ventana, muévela a un lugar más luminoso sin rayos directos. Una cortina translúcida que difumine el sol fuerte de la tarde es una pantalla ideal para la Calatea.

Toxicity

La referencia citada no incluye la Calatea como tóxica para gatos o perros. Los hogares con mascotas curiosas suelen elegir la Calatea por esta razón, pero la ingestión de cualquier planta de interior aún puede causar malestar estomacal leve o vómitos en los animales. Si tu mascota come parte de una Calatea y observas síntomas preocupantes, comunícate con tu veterinario o con una línea de control de intoxicaciones para recibir orientación. Mantén la Calatea fuera del alcance de los niños pequeños como precaución general, ya que la referencia citada se refiere a las mascotas y no a toda reacción posible.

Soil and repotting

Planta tu Calatea en una mezcla ligera y con buen drenaje, como turba o fibra de coco combinada con perlita y un poco de corteza de orquídea. La Calatea prefiere una maceta con orificios de drenaje para que el agua sobrante escape en lugar de acumularse alrededor de las raíces. Trasplanta tu Calatea cada uno a dos años en primavera, subiendo solo un tamaño de maceta para renovar el sustrato y dar espacio a las raíces. Como la Calatea tiene raíces finas y superficiales, manipula el cepellón con suavidad y evita compactar demasiado la tierra. Después del trasplante, riega bien la Calatea y mantenla fuera del sol directo mientras se adapta.

Common problems

Los bordes marrones y crujientes en una Calatea suelen indicar baja humedad, agua con muchos minerales o haber dejado que el sustrato se seque en exceso. Aumenta la humedad alrededor de tu Calatea hasta más o menos un 50 a 60 por ciento con una bandeja de guijarros o un humidificador cercano. Las hojas inferiores amarillentas en la Calatea suelen apuntar a un exceso de riego o a una maceta que drena mal, así que comprueba que la mezcla no permanezca encharcada. Si la Calatea deja de plegar sus hojas hacia arriba por la noche, puede estar recibiendo muy poca luz o demasiado estrés por un riego irregular. Los ácaros araña pueden atacar a una Calatea estresada, así que inspecciona el envés de las hojas y enjuágalas si detectas telarañas finas.